Resalta valor de la conservación de documentos

UAEH

Staff Crónica hidalgo

Jonathan Stalin Castro Sanipatin, jefe del Departamento de Conservación y Restauración del Archivo General de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), puntualizó que la conservación es un proceso vigente desde los primeros registros de actividad humana, puesto que el ser humano busca de manera constante mantener viva la memoria de los acontecimientos, sucesos o descubrimientos que van cambiando el curso histórico del mundo.

“La memoria humana es muy frágil, la única forma de lograr que trascienda es imprimiéndola en algún lugar, sin ese registro no habríamos recibido ni emitido elementos intelectuales útiles para las siguientes generaciones. La conservación implica mantener todo bien documentado desde su creación hasta nuestro presente, más allá del cuidado que podamos darle al papel o el material que contiene la información, nuestra labor implica proteger toda fuente de conocimiento”, agregó.     

El experto Garza señaló que si bien el documento de papel es la fuente primaria sobre la que se llevan a cabo los procesos de conservación y restauración, existen distintos tipos de soportes de información como las fotografías, manuscritos, materiales audiovisuales u objetos museológicos que también necesitan preservarse, a fin de salvaguardar la carga histórica que poseen. “En todos estos soportes podemos encontrar la visión que se tiene del pasado y su evolución hacia el futuro”, mencionó.

Asimismo, resaltó que los archivos constituyen una representación del paso de los individuos dentro de la sociedad, ya que son un reflejo de la época que habitaron y las acciones más significativas de su vida. Ante ello, subrayó que la conservación de la memoria histórica permite a las sociedades crear sus tradiciones, costumbres e incluso correlacionarse entre ellas.

En ese sentido, Castro Sanipatin destacó la labor realizada por el Archivo General de la Autónoma de Hidalgo, cuya misión es prolongar la vida de los documentos a su resguardo, mismos que dan testimonio de la historia, tanto de la sociedad hidalguense como de la comunidad universitaria. “El resguardo de la parte universitaria nos da identidad, nos permite saber cuáles han sido los procesos evolutivos de nuestra institución y hacia dónde nos dirigimos, pero además somos parte del patrimonio cultural de la sociedad hidalguense, pues protegemos un poco de su historia”, recalcó.

El experto Garza indicó que ante la transición digital que se vive a nivel global, el restaurador-conservador tiene que adaptarse, ayudar a la preservación del elemento físico para trasladarlo a lo digital para posteriormente promulgar el conocimiento y la información que los diferentes soportes contienen.

“El paso del tiempo ha ayudado a la evolución de la nueva visión de la conservación, en ella, el restaurador tendrá que ser un aportador, ayudar a proteger, contener y conservar el archivo histórico, aunque en la actualidad la cuestión digital parezca imponerse, el restaurador siempre estará presente en la preservación física del soporte y la preservación intelectual del contenido”, concluyó.

Para finalizar, el Archivo General de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo tiene a su resguardo un acervo documental muy importante, pues de sus colecciones emana evidencia de los acontecimientos pasados y presentes que forjaron la historia que hoy se conoce. Es por ello, que la labor de conservación, organización, sistematización y preservación de dichas fuentes de información histórica que ahí se realiza es de vital importancia en el ámbito académico y social.